Durante dos días, se reunieron, en Santiago, los encargados y encargadas de comunicaciones SAG de todo el país, junto a profesionales de la División de Protección Pecuaria y de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), para participar del “Taller de fortalecimiento de capacidades en temáticas de comunicación de riesgos”.
La actividad se realizó en el marco del proyecto que desarrolla la división Pecuaria y FAO, titulado “Mitigación de riesgos en la interfaz entre humanos, animales, plantas y el medio ambiente, mediante el fortalecimiento de la inteligencia epidémica y la bioseguridad”, donde tras varios análisis se evidenciaron brechas importantes de abordar, como la resistencia a la notificación de enfermedades por parte de usuarios por temor a las medidas sanitarias y una limitada comprensión del rol institucional del SAG por parte de la comunidad. Así se estableció como una necesidad el fortalecer a los profesionales a cargo de los procesos de comunicación en el SAG, comprendiendo el rol trascendental que la comunicación tiene en el marco de una estrategia sanitaria exitosa, donde la prevención, contención y respuesta ante emergencia obliga a poner este componente como un pilar clave.
Gabriela Morales, Coordinadora Nacional de Proyecto por parte del organismo internacional, señaló que "este taller viene a culminar un proceso estratégico que desde la FAO hemos desarrollado para acompañar al SAG en los desafíos en materia zoosanitaria de alerta temprana y bioseguridad. Fortalecer la comunicación de riesgos con herramientas y tácticas que permitan traducir la evidencia técnica en mensajes claros para la ciudadanía y los productores, siempre bajo el enfoque Una sola Salud, permitirá brindar una mejor respuesta al país".
Teoría y práctica
El taller se realizó en dos jornadas. En la primera, en dependencias de FAO, se denominó “Principios y directrices de la comunicación de riesgos en materia sanitaria”, y se abordaron temáticas referidas a comunicación de riesgo, el rol de los equipos de comunicación en la toma de decisiones, cómo abordar la comunicación de riesgos en el trabajo de campo y el rol de los profesionales en su contacto directo con la ciudadanía; y también se expusieron varios casos exitosos donde la comunicación de riesgo se aplicó en diferentes emergencias sanitarias de países de la región.
Así también, la periodista, profesora asociada de la Universidad Diego Portales y doctora en comunicación de University of Illinois at Urbana–Champaign, Macarena Peña y Lillo, expuso a la audiencia sobre percepción de riesgo y comportamiento, sobre información y desinformación ante riesgos sanitarios, y cómo las redes sociales han impactado en la circulación de rumores en la ciudadanía, complicando la gestión de una comunicación de riesgo basada en ciencia.
Durante el segundo día, la jornada se revisó la experiencia del SAG en la comunicación de riesgos durante el trabajo de influenza aviar de las emergencias 2023 y 2026, para luego dar paso al análisis del modelo de comunicación de riesgos y participación ciudadana que utiliza FAO, y que incluyó un ejercicio práctico basado en un simulacro que planteaba un escenario inicial de emergencia que se trabajó en grupos de periodistas y médicos veterinarios para diseñar un protocolo de comunicación de riesgos integrado.
Durante esta jornada, los equipos SAG recibieron la visita del Director Nacional del Servicio, Domingo Rojas, quien relevó el rol de las comunicaciones y su importancia en el desarrollo de las emergencias y de las contingencias que enfrenta el SAG, reconociendo en este equipo un eslabón clave en el fortalecimiento de la gestión institucional, la vinculación con la ciudadanía y la respuesta oportuna ante los desafíos sanitarios.
Por su parte, la jefa (s) del Departamento de Comunicaciones y Participación Ciudadana, Marcela Cerda, indicó que este taller “buscó posicionar a la comunicación de riesgos como una herramienta estratégica de nuestra política sanitaria en el SAG, ya que a través de ella se genera valor público y se consolida la confianza en nuestra institución. Además, fortalecer las capacidades técnicas de nuestro equipo nacional de comunicaciones en una materia tan relevante como la comunicación de riesgos, nos permite avanzar en el diseño de un protocolo institucional que mejore la respuesta ante amenazas sanitarias bajo el enfoque de Una Salud, lo que es fundamental de cara a los desafíos que cada vez son más desafiantes para los servicios públicos como el nuestro”